A pesar de la gran cantidad de productos disponibles en el mercado, es posible preparar un detergente eficaz para pisos en casa. Aquí te explicamos cómo hacerlo.
En los últimos años, la idea de un consumo consciente y ecológico se ha vuelto cada vez más popular. Muchos productos que se usan a diario para la limpieza del hogar contienen grandes cantidades de químicos que, una vez desechados, no son precisamente amigables con el medio ambiente. Por ello, aquí te presentamos una propuesta para elaborar un detergente económico y ecológico en casa.
Detergente casero: desengrasante y eficaz
El piso es la superficie que más atrae suciedad y bacterias. Ya sea en casa o fuera de ella, caminar con zapatos, cocinar o simplemente desempolvar estantes hace que el polvo y la mugre se acumulen y se trasladen fácilmente de una habitación a otra.
Existen innumerables detergentes para pisos en el mercado que varían según el tipo de suelo, la fragancia o el acabado. Sin embargo, lo que pocas personas saben es que es posible crear de manera independiente un limpiador eficaz, desinfectante y económico. Los ingredientes principales que se necesitan suelen estar en cualquier hogar: bicarbonato de sodio, vinagre blanco y, por supuesto, agua.
Propiedades de los ingredientes del detergente casero, ¿por qué es tan eficaz?
¿Cómo puede un detergente casero competir con las marcas de jabón más famosas y costosas? La respuesta es sencilla: gracias a las propiedades de sus ingredientes. El bicarbonato de sodio se utiliza a menudo en la cocina para sanitizar frutas y verduras, precisamente por sus propiedades antibacterianas, antimicrobianas y desinfectantes. Además, es muy útil para eliminar manchas y desodorizar ropa, siendo un gran aliado contra los malos olores. Por su parte, el vinagre blanco tiene incontables propiedades desinfectantes y sanitizantes. Aunque fue concebido como condimento, también se emplea frecuentemente en la limpieza del hogar. Además de eliminar olores, elimina la cal, da brillo y desinfecta, además de quitar manchas de telas y algunas superficies.
Cómo preparar un detergente casero
Preparar tu propio detergente no es nada complicado; solo necesitas medir correctamente los ingredientes para obtener un producto que se convertirá en tu gran aliado para limpiar tu hogar. Para comenzar, necesitarás una botella —aunque sea de plástico— que te permita agitar la mezcla que vas a crear. Vierte 100 ml de agua, preferiblemente tibia para que los ingredientes se mezclen mejor. En proporción al agua, agrega media cucharada de vinagre blanco y una cucharada de bicarbonato de sodio. Si tienes espacios grandes que limpiar, puedes duplicar o triplicar las dosis: para 200 ml de agua, usa una cucharada de vinagre y dos de bicarbonato.
Luego, cierra la botella y agita bien hasta que los ingredientes se integren en una mezcla homogénea. Si deseas un limpiador aromático, puedes añadir aceites esenciales mientras mezclas. No será necesario cambiar las proporciones de los ingredientes si decides añadirlos; se recomienda usar aceites de composición natural, para evitar aromas demasiado fuertes, desagradables o químicos.
De esta manera obtendrás un detergente natural para limpiar tus pisos. La mezcla no requiere enjuague: solo pásala con un trapeador o un paño escurrido y espera a que se seque para disfrutar del resultado.