En la normalmente tranquila ciudad de Wenatchee, Washington, la tarde del 30 de mayo de 2025 parecía ordinaria al principio. Para Whitney Decker, se suponía que sería un simple intercambio de custodia que involucraba a sus tres hijas: Paityn, de 9 años; Evelyn, de 8; y Olivia, de 5. Esa noche, su padre, Travis Decker, de 32 años, llegó como estaba previsto para llevarse a las niñas durante una visita ordenada por la corte. Les aseguró a Whitney que las devolvería antes de las 8:00 PM. Esa promesa nunca se cumplió, desencadenando una serie de eventos que se convertirían en uno de los crímenes más devastadores que la región había presenciado.
Cuando las 8:00 PM pasaron sin señales de las niñas, la preocupación de Whitney se transformó rápidamente en pánico. El teléfono de Travis sonaba sin ser respondido, y las llamadas iban directamente al buzón de voz. El alegre bullicio de tres hermanas pequeñas fue reemplazado por un silencio insoportable. Para la mañana del 31 de mayo, las niñas fueron oficialmente reportadas como desaparecidas, lo que provocó una respuesta urgente por parte de las autoridades y una agonizante espera para su familia.
Un descubrimiento trágico cerca de Rock Island
La búsqueda llegó a un final aterrador en la tarde del 2 de junio. Un excursionista que exploraba un terreno accidentado cerca del campamento Rock Island en el condado de Chelan notó una camioneta blanca GMC 2017 abandonada. Reconociéndola por alertas a nivel estatal, el excursionista contactó a las autoridades. Los agentes llegaron alrededor de las 3:00 PM y encontraron el vehículo vacío, aunque la billetera, el celular y pertenencias personales de Travis Decker permanecían dentro.
No muy lejos del vehículo, los investigadores hicieron un hallazgo devastador. Ocultos entre la maleza cercana, los equipos de búsqueda localizaron los cuerpos de Paityn, Evelyn y Olivia. La escena revelaba extrema crueldad: las niñas habían sido atadas con bridas y se les habían colocado bolsas de plástico sobre la cabeza. Las autopsias realizadas entre el 6 y el 9 de junio confirmaron que las tres murieron por asfixia homicida. Lo que comenzó como un caso de personas desaparecidas se convirtió en una investigación por homicidio múltiple.
Una cacería humana en la naturaleza
Travis Decker, el padre de las niñas, se convirtió inmediatamente en el principal sospechoso. Para cuando se encontraron los cuerpos, él había desaparecido en la naturaleza circundante. Como exmiembro del Ejército de Estados Unidos y de la Guardia Nacional de Washington, Travis tenía entrenamiento avanzado de supervivencia, lo que lo hacía especialmente difícil de rastrear. Las autoridades lanzaron una cacería masiva y coordinada que involucró a los departamentos de sheriff locales, el FBI, el Servicio de Alguaciles de EE. UU. y la Guardia Nacional.
Las evidencias recuperadas en la escena añadieron complejidad al caso. Manchas de sangre encontradas en la puerta trasera de la camioneta fueron confirmadas mediante pruebas de ADN como pertenecientes a Travis. Otra evidencia biológica indicó la presencia de sangre de animal, probablemente de su perro. Más tarde, el perro fue hallado vivo cerca y trasladado a una sociedad protectora de animales local. Importante, los perros rastreadores no alertaron sobre restos adicionales en el área, lo que reforzó la creencia de los investigadores de que Travis seguía con vida y estaba evadiendo activamente la captura.
Conociendo al sospechoso
La historia personal de Travis Decker pinta un panorama problemático y complejo. Originario de Wisconsin, sirvió en Afganistán en 2014 antes de unirse a la Guardia Nacional de Washington. Tras regresar a la vida civil, enfrentó dificultades significativas y fue diagnosticado con Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) y Trastorno Límite de la Personalidad (TLP). Al momento de los asesinatos, llevaba un estilo de vida inestable y transitorio, moviéndose entre campamentos, moteles y su camioneta.
Quienes lo conocían inicialmente lo describían como un padre devoto y presente, sin antecedentes violentos conocidos. Sin embargo, documentos judiciales revelaron preocupaciones crecientes: Whitney había expresado temores sobre el deterioro de su salud mental, lo que llevó al tribunal a exigir manejo de la ira y terapia como condiciones para la visita. Aun así, su abogado declaró posteriormente que no había señales evidentes que indicaran que Travis fuera capaz de cometer semejante atrocidad.
Evidencia de premeditación
Los investigadores encontraron evidencia digital preocupante que sugiere que el crimen podría haber sido planeado. El 26 de mayo, cuatro días antes de la desaparición de las niñas, Travis buscó en línea información sobre cómo mudarse a Canadá y sobrevivir en entornos de naturaleza remota. Estos hallazgos dirigieron la atención de las autoridades hacia rutas aisladas, como el Pacific Crest Trail y otros senderos hacia el norte, en dirección a la frontera canadiense.
La búsqueda sigue siendo extensa y continúa utilizando todos los recursos disponibles:
• Operaciones aéreas, incluyendo helicópteros y drones con imágenes térmicas
• Equipos de búsqueda en tierra, apoyados por perros rastreadores y unidades especializadas en áreas silvestres
• Seguridad fronteriza reforzada, especialmente en puntos de cruce no oficiales hacia Canadá
Una comunidad en duelo
Wenatchee sigue de luto por la pérdida de tres vidas jóvenes, tomadas de manera brutal e insensata. Paityn, Evelyn y Olivia son recordadas como niñas alegres y amorosas, cuyas muertes evidenciaron graves fallas en un sistema destinado a protegerlas. Whitney Decker y su familia continúan instando al público a proporcionar cualquier información que pueda ayudar a llevar a Travis ante la justicia.
Travis Decker actualmente es buscado por:
• Tres cargos de asesinato en primer grado
• Tres cargos de secuestro
• Interferencia en la custodia
Se le considera armado y extremadamente peligroso. Las autoridades han anunciado una recompensa de $20,000 por información que conduzca directamente a su arresto. Se enfatiza que incluso la pista más pequeña podría ser crucial. Mientras continúa la cacería, existe la esperanza de que la naturaleza finalmente revele al responsable, permitiendo que una familia y una comunidad afligidas encuentren algo de justicia y paz.