El anuncio dejó atónita a la sala. En un solo instante, la Universidad de Columbia rompió con la tradición y redefinió lo que significa ser profesor. Michael J. Fox, armado no con un doctorado, sino con décadas de dolor, determinación y una defensa que ha cambiado el mundo, asumió como su primer Profesor de Optimismo y Resiliencia. No se trata de un título vanidoso para una celebridad. Es una decisión radical… Continúa…
En la oficina de Fox, la resiliencia deja de ser un póster motivacional y se convierte en una práctica: reír en medio del miedo, diseñar una alegría “impráctica”, atreverse a imaginar un futuro cuando el presente se siente insoportable. Columbia apuesta a que este tipo de enseñanza puede cambiar no solo la forma en que estudiamos el cerebro, sino también cómo llevamos nuestras propias vidas. Si tienen razón, el verdadero examen no se calificará en papel. Se calificará años después, en pasillos de hospitales, laboratorios de investigación y apartamentos silenciosos donde alguien elige, contra toda evidencia, creer que el mañana todavía vale la pena luchar por él.