Un especialista en la piel ha arrojado recientemente luz sobre lo que pueden significar los surcos en las uñas y cuándo es momento de actuar y consultar a un médico. El Dr. Ross Perry, dermatólogo de Cosmedics, explica que estos surcos pueden señalar diversos problemas de salud, que van desde deficiencias nutricionales y deshidratación hasta ciertas afecciones cutáneas.
Primer plano de la mano de una mujer con uñas bien cuidadas (con fines ilustrativos). Crédito de la foto: Pexels.
Según el Dr. Perry, las deficiencias de vitaminas o minerales clave pueden provocar la aparición de surcos. “Factores nutricionales como la falta de vitamina A, o niveles bajos de proteínas o calcio en el cuerpo, pueden dar lugar a la formación de surcos”, afirmó. “En casos más extremos, una deficiencia grave de hierro puede causar cambios visibles en las uñas, como el desarrollo de surcos”.
Sin embargo, no todos los surcos son motivo de preocupación. El Dr. Perry subraya que la mayoría de los cambios en las uñas no están relacionados con nada grave. Hábitos comunes, como morderse o manipular las uñas, también pueden provocar estas imperfecciones. El NHS añade que los problemas en las uñas, como la fragilidad o la decoloración, a menudo no indican una afección médica grave. “Aclaran que la mayoría de los problemas en las uñas normalmente no están vinculados a preocupaciones serias de salud”. “Los problemas comunes incluyen uñas frágiles, sueltas o que cambian de color o forma”.
Primer plano de la mano de un hombre destacando la uña del pulgar (con fines ilustrativos). Crédito de la foto: Pexels.
Pero hay una excepción que podría apuntar a una condición subyacente más seria. El Dr. Perry advierte que los “surcos profundos y severos”, aunque poco frecuentes, pueden ser indicativos de una enfermedad grave, como problemas renales, y deberían motivar una visita al médico. Además, afecciones como la diabetes también pueden provocar cambios de este tipo en las uñas, por lo que es importante prestar atención a estas señales de advertencia.
Primer plano de la mano de un hombre (con fines ilustrativos). Crédito de la foto: Pexels.
Aunque no siempre es motivo de alarma, los expertos recomiendan buscar atención médica si se notan cambios significativos en las uñas. Si una uña se deforma, se decolora o se cae sin una causa clara, es aconsejable consultar a un profesional de la salud. Otra razón para acudir al médico es si la piel alrededor de las uñas se vuelve dolorosa, roja, hinchada o caliente, una afección conocida como paroniquia, que puede indicar una infección o una uña encarnada.
El NHS también aconseja acudir a un podólogo si las uñas se vuelven demasiado duras para cortarlas o resultan difíciles de alcanzar, lo que podría provocar complicaciones si no se trata a tiempo.
Primer plano del pulgar de una persona (con fines ilustrativos). Crédito de la foto: Pexels.
Si le preocupan los cambios en sus uñas o sospecha que algo podría no estar bien, lo mejor es visitar a su médico de cabecera para recibir orientación. Para recursos adicionales, el sitio web del NHS ofrece información y consejos útiles. Cuidar las uñas puede ser más sencillo de lo que parece, pero siempre es importante mantenerse atento cuando se trata de la salud.